The Minus 5, ayer, en Madrid

Ibamos a hacer nuestra propia crónica del concierto en Madrid de los Minus 5, pero nos ha gustado tanto la que hemos visto en el blog de guille en PopMadrid que hemos decido publicar esta última. Acertadísima de principio a fin. :)

Minus 5: creando afición

"Creo que en lugar del disco de Tom Jones que llevas bajo el brazo, deberías comprar ESTE de los Rolling Stones". Como bien relata Brett Milano en su magnífico libro Vinyl Junkies, estas palabras amenazantes las recibió un adolescente Peter Buck en la tienda de discos de su barrio y marcarían el inicio de una pasión por la música que le acompaña hasta el día de hoy.

Una revelación parecida debió sufrir Scott McCaughey, pero en plan Obélix pues él no se contentó con el single de los Rolling Stones y debió caer de lleno dentro de la marmita de poción mágica. Eso explicaría que, lejos ya de ser adolescente, el tío siga viviendo la música con la misma actitud que en sus años mozos y sin perder un ápice de fuerza. No dejar nunca de lado ese espíritu festivo y esa energía parece ser su leitmotif, como bien cuenta en la canción Days of Wine and Booze:

One day, if I"m old or dead

One day, can"t get out of bed

I hope and pray the night before, we were out of heads

Cause I never want to lose the days of wine and booze

La formación con la que Minus 5 se presentó en Madrid fue de lujo: Scott McCaughey de Young Fresh Fellows, Peter Buck de REM, John Ramberg de los Model Rockets y el batería Bill Rieflin. Aunque ateniéndonos a los fiascos de recientes visitas de super grupos como Golden Smog, un puñado de nombres ilustres no garantizan por si solos de buen concierto.

Pero Minus 5 dejaron claro desde el primer acorde que no venían de gira para pagarse las vacaciones. Se lanzaron en plan kamikaze por el lado más rock and roll y fiestero de su música, con un sonido compacto, que recordaba más a Young Fresh Fellows o a los Model Rockets, que a la sofisticación de sus discos de estudio. Una música hecha por y para disfrutar: robusta y rotunda e interpretada con la gorra, por musicazos que hacen fácil lo difícil sin recurrir a filigranas innecesarias.

La cosa fue cogiendo color poco a poco y tras un vodka con naranja ingerido de un trago, McCaughey cambió de marcha y Minus 5 firmaron una segunda mitad de set para enmarcar, donde comenzaron las bromas, los bailoteos y el desparrame.

Cayó gran parte de su repertorio, alguna canción de su próximo disco, y muchas versiones escogidas con un gusto exquisito (Remains, Beatles, Buffalo Springfield o Sonics), que convirtieron la sala Sol en una improvisada fiesta de miércoles por la noche. También recordaron a los Young Fresh Fellows con Hillbilly drummer girl y John Ramberg sorprendió a todos interpretando Daredevil girl del primer disco de Model Rockets, que sonó como un clásico más.

Años después de que Peter Buck descubriera a los Rolling Stones, fue él quien cambió la vida de varios adolescentes trabajando en una tienda de discos: creó afición convenciendo a varios clientes para que compraran el segundo álbum de los Ramones en lugar del de Judas Priest que iban buscando. Una manera de crear afición similar a la de conciertos como el de ayer, pues no es moco de pavo que unas 300 personas aguanten hasta las 2 de la mañana un miércoles y que a nadie se le quitara la sonrisa de la cara en momento alguno.

La única duda que me queda es qué podría haber sido aquello un viernes por la noche…

Via: blog de guille