Cuánta Amabilidad

Recuerdo cuando traduje las letras del Automatic for the People que, al terminar la de Man on The Moon, me sentía confuso y perdido. Una canción que yo presuponía que era fácil de comprender estaba llena de simbolismos hacia una época que yo no había vivido. Durante un tiempo estuve consultando FAQs de REM pero me quedaba igual que estaba; en aquellos tiempos, no existía la Wikipedia (ni siquiera el Google) y había que buscarse las habichuhelas como buenamente se podía.

Las dudas me asaltaban ¿quién era ese Andy Kauffman? ¿qué pintaba ahí en medio la Luna? Preguntas y más preguntas que se despejaron de golpe cuando vi la película homónima dirigida por Milos Forman y donde, no podía ser de otra manera, colaboró REM, tanto en la producción como en la banda sonora.

A pesar de que comprendí el significado de la canción, una vez que vi con mis propios ojos cómo era la personalidad y el carácter de Andy Kauffman, de cómo le gustaba engañar a la gente y ser el más listo de la clase, la película no me entusiasmó demasiado. Supongo que se debe al carácter local de la historia, de unos chistes que en su día tenían mucha gracia y que sin duda, los que por entonces lo vieron, disfrutarían recordándolos. Algo así como si dentro de 20 años hacen una película de Buenafuente
y aparece el Neng haciendo sus gags ¿Tendría sentido que en un país extranjero que no conoce nada de estos personajes se entendise con claridad la película? Hace poco me pasó algo parecido con American Splendor, alabada por la crítica pero que yo no le encontré un significado aparente más allá del que he dicho antes.

Lo que verdaderamente perduró de este filtreo de REM con el cine fue el tema principal de la BSO, la fantástica The Great Beyond, una canción inmaculada en producción, lírica, instrumentalización, coros, video... en fin en todo; uno de los temas más redondos del grupo y que tuvo la suerte de ser concebido en la mejor época de Pat McCarthy. Esto último se comprueba fácilmente en los directos donde nunca llegan a ese nirvana que se alcanza escuchando la canción de estudio. El tema por cierto fue sacado como single alcanzando el tercer puesto en singles en UK, lo que no está nada mal.

El resto de la BSO era una una demostración de la versatilidad como músicos que pueden alcanzar Peter y Mike. Los temas instrumentales que compusieron, sin ser nada espectaculares, cumplen muy bien su función y queda como un dato curioso dentro de su amplio curriculum. Mención aparte para This Friendly World donde Michael y gorgoritos Carrey se despedían en el final de la película. Por cierto que no era la primera vez que sufría las cuerdas vocales de Jim Carrey. En el disco My Life, homenaje a George Martin (no se qué pinta ahí el hombre) aparecía "cantando" "I Am The Walrus", una canción que no ha tenido mucha suerte con las versiones que han hecho de ella.

En resumen, luces y sombras sobre uno de los 3 temas más conocidos y respetados del grupo y sobre todo lo que lo rodea.