¿Cómo He Llegado Hasta Aquí?

Algo parecido al artículo que sigue publiqué en el foro hace mucho tiempo. La enorme variedad de gustos musicales que -siempre alrededor de R.E.M.- profesaban los integrantes del mismo, me hizo pensar en cómo llegué a ser fan de ellos. Y por qué me gustan tanto. Y por qué me dejé liar por Ark y por Güili y estoy escribiendo artículos tan heterogéneos en un blog tan especial. Y por qué gasto mi tiempo libre buscando más y más información sobre ellos. Y por qué no me canso de escucharles. Es por eso que me gustaría explicaros cómo he llegado hasta aquí, de dónde venía y por qué he acabado siendo fan de R.E.M. Para que el ejercicio histórico (más bien batallita de un treintaytantos que lo niega) no sea excesivamente aburrido, he puesto enlaces. Si no os gusta leer, os dais un paseo por las fotos y páginas linkeadas. Pero bueno, la idea es que quizá incite a que vosotros hagáis lo mismo. Lo considero un ejercicio muy sano. ¿De acuerdo?

Yo he tenido suerte de tener hermanas mayores. Esto hace que crezcas escuchando música que, si bien cuando eres niño no le das importancia, al cabo de los años te das cuenta de la influencia que eso ha ejercido sobre tu cultura musical y sobre tus gustos. En mi caso, las tendencias eran enormes.

Crecí escuchando desde la canción protesta sudamericana de Víctor Jara o de Quilapayún y de los cantautores catalanes, Pi de la Serra , Lluis Llach o Mª del Mar Bonet, hasta el folk americano reivindicativo de Joan Baez y, el más grande de todos: Bob Dylan. Aquello hizo que me diera cuenta de la importancia de la música como vehículo de consciencia social. Al mismo tiempo, y mientras jugaba con el Exin Castillos, mis oídos se empapaban con Leonard Cohen. Me hizo una especial ilusión que, muchos años después, R.E.M. se inspirara en "Suzanne", para hacer su "Hope".

Mientras una de mis hermanas no paraba de hacer sonar sus cintas de Simon & Garfunkel, de los Kinks, de los inevitables Byrds, de la Creedence Clearwater Revival (probablemente la mejor banda americana de rock & roll puro y duro) o de los Rolling Stones (¡cómo me sigue poniendo "Let"s Spend The Night Together"!), la otra me desconcertaba. Los bandazos musicales que daba le llevaron de Neil Young a una convulsa época punk. Iluso de mí, creí durante muchos años que "My Way" era un tema original de Syd Vicious. Aunque a mí, de los Sex Pistols la que me gustaba era "Anarchy in the UK". Descubrí a los PIL, a The Jam, a unos incipientes The Clash. De ahí a Dr.Feelgood, a T-Rex, a The Stranglers, a Tom Waits, a Patty Smith y a Janis Joplin. Y, a nivel doméstico, el post-punk del sello Dro, se mezclaba con el inicio de la movida madrileña.

Mientras yo indagaba por mi cuenta y descubría a Dire Straits o a Pink Floyd ("Shine On You Crazy Diamond" sigue siendo una de mis canciones de cabecera), al mismo tiempo, dos nombres acabaron de robarme el corazón. Lou Reed y David Bowie marcaron mi preadolescencia. Temas como "Vicious", "Heroin", o "Sweet Jane", del primero y "Heroes", "Space Oddity" o "Changes", del segundo, hacían que dejara de pensar en juguetes y empezara a jugar con mi guitarra imaginaria.

Ya con edad para pensar por uno mismo, aproveché una cinta de Iron Maiden, comprada por error por mi hermana, para adentrarme en el mundo del heavy-metal. Dejando de lado los grupos más olvidables, llegué a la base. Black Sabbath, Led Zeppelin y Deep Purple hicieron ruido, crearon himnos, pero además, le dieron en su momento una vuelta de tuerca al rock. Y AC/DC me permitió descubrir las raíces blueseras que tiene el rock"n"roll. Algo le debemos a gente como Lightnin'Hopkins, B.B.King y John Lee Hooker.

En el año 89, y esto ya lo he contado en la lista alguna vez, supongo que ya estaba preparado. El eclecticismo musical que tenía en mi cerebro convergió hacia un único punto de no retorno. Y un reportaje en una televisión alemana acabó por hacerme explotar. "The One I Love" fue la canción que me hizo despertar. Y "Green", el disco que me inició en la historia del grupo más fascinante de la historia. A partir de R.E.M., otras cosas me han gustado mucho (de Radiohead a Ben Harper, de Beck a P.J. Harvey, de Nick Cave a The Decemberists) pero ninguna ha llegado ni siquiera a plantearme el reinado que los de Athens tienen en mi vida.

Por supuesto, me he dejado muchos en el tintero. De los antiguos y de los modernos. De éstos últimos, quisiera agradecer la influencia de Q, Ark, Güili, Annelise, Nito y del resto de amigos que me han permitido en los últimos años descubrir auténticas joyas, y que si no hubiera sido por ellos me hubiera perdido.

Pero ... y vosotros, ¿cómo habéis llegado hasta R.E.M.?