Ken Stringfellow en Cantabria

Hay veces que me sorprende cómo algunas noticias en teoría importantes pueden pasar desapercibidas para todo el mundo, incluso para los que se autodenominan más fans que nadie. No se si por falta de información o por desinterés, el caso es que la cosa se ha ido retrasando de manera que desde aquí pido perdón por la tardanza en comentar el concierto que dió Ken Stringfellow el 5 de Enero en el Paraninfo de la Universidad de Santander.

La verdad es que es dificil comentar algo cuando absolutamente nadie que conozco ha ido. Es raro el sitio hoy en día donde no haya un fan cerca, ya sea lector de este blog o del foro, pero la zona de Cantabria... ay! es una de esos sitios donde los tentáculos de REM nation no han llegado aún. De todas formas, tenía apuntada la fecha por aquí y he estado buscando estos días algo de información para no demorar más el artículo y, como ya hiciera un pollo vaguete que yo me se con el concierto de los Minus 5 en Madrid, voy a pegar aquí las opiniones de otras personas que sí estuvieron, especialmente la de un tal Roberto Ortiz que escribió una entrada en su blog al día siguiente del concierto



Ayer por la noche fue el último concierto, protagonizado por Ken Stringfellow. No, yo tampoco le conocía mucho. Es líder de The Posies, una gran banda, altamente recomendable. También ha tocado junto a R.E.M., ni más ni menos (metiendo guitarras y teclados). Y tiene además unos pocos discos en solitario; yo había escuchado el último y me había parecido muy bueno. Con esa presentación, el concierto prometía.

Antes del concierto estaba programada una exposición de fotos de conciertos, obra de Hugo Valbuena (...) Por fin, apagaron el proyector y poco después apareció Ken sobre el escenario. El planteamiento era sencillo: él solo, con guitarra y piano. Pero tardó pocos segundos en demostrar que aquel no iba a ser un concierto cualquiera.


Antes de comenzar la primera canción, decidió que el público estaba demasiado lejos, y bajó el micrófono a pie de escenario. A mis pies, para ser exactos, donde estaba yo preparado con la cámara.

Antes de comenzar la segunda canción, decidió que era mejor cantar sin micrófono, y llenó la sala con su voz y su guitarra, sin más, a pulmón. Ya había comenzado a emocionarnos.

Antes de comenzar la tercera canción, decidió que seguía muy lejos del público, y cantó desde el pasillo en medio de la sala, para desesperación de técnicos de iluminación y cámaras de televisión. Yo para entonces ya me lo estaba pasando en grande siguiéndole con la cámara de fotos.

En fin. Qué decir. Acabamos casi todos los asistentes sentados (o tirados) en el escenario a su alrededor, mientras de forma sencilla, entrañable y simpática iba desgranado los fantásticos temas de su repertorio. Y el hecho de tener a un músico así, volcándose en cada canción, a unos pocos metros de distancia, en una sala en la que casi conteníamos la respiración para no romper la magia del momento, es algo que no se olvida.

Desde luego, un magnífico regalo de reyes. Un concierto que pasará a la historia musical de Santander, con mayúsculas. Ya lo siento por los que se lo perdieron, porque algo así no se repite. O se disfruta, o te lo cuentan y te mueres de envidia.

Yo tuve suerte: lo disfruté.

Y cómo extras aquí teneis a Ken cantando "That Don't Fly"
y unas fotillos
(y aquí más)


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