Qué mala que es la envidia

Hay gente en el mundo que se cree superior al resto, eso es un hecho. Están tan ofuscados en su ego que no se dan cuenta que hay otra gente con gustos y opiniones diferentes a la suya a la que acostumbran a desacreditar (muchas veces cuando los implicados ni están presentes). Resulta patético, y a la vez cómico verles negar la evidencia que llevan escrita en la cara, sobre todo cuando se dedican a humillar a los demás incluso estando los mencionados presentes bien sea amparándose en una multitud anónima o bien, simple y llanamente porque son tontos y no se dan cuenta que los están observando.

Si le preguntaran a los miembros de REM por separado cual es el momento en que se han sentido más humillados de toda su carrera la respuesta sería la misma: el 22 Junio de 1985. Aquel día pasará a la historia como "The Longest Day" y está recogido prácticamente en todas las biografías que se han hecho del grupo.

Para situarnos
en plenos años 80, 1985 fue el año que REM lanzó Fables of the Reconstruction. Aunque la fecha de lanzamiento fuera el 10 de Junio, lo cierto es que el Reconstrucion Tour había empezado un mes y pico antes, el 22 de Abril. Sin embargo tras un mes girando por América el grupo decidió que era hora de volver a Europa donde habían grabado la mayor parte del disco y donde además estaban recibiendo mejores críticas. Pues bien, el primer concierto en suelo europeo fue el primero que dieron después de que saliera el disco asi que era como un estreno doble y el lugar elegido era Inglaterra, más concretamente Milton Keynes donde volvieron por cierto en 1995 en condiciones totalmente distintas. Sin embargo no estaban solos, los acompañaban Billy Bragg, los Ramones, Faith Brother U2... y también sus seguidores.

U2 eran la atracción del día, la mayoría había ido allí por ellos, unos 50.000, a ver cómo presentaban su disco The Unforgettable Fire. REM nunca había visto tanta gente junta, lo más cerca había sido cuando telonearon a The Police en Agosto de 1983 cuando congregaban a unos 18.000 seguidores. Es cierto que una de esas veces tocaron antes 65.000 personas aunque sólo 5 temas, ahora se enfrentaban a un set mucho más largo, de 40 minutos y había que estar a la altura. Sin embargo no contaban con un público que tenía más ganas de oir Pride in the Name of Love que Feeling Gravitys Pull.

Según cuentan las crónicas, durante la actuación de REM el público se dedicó a lanzarles diversos objetos que el grupo tuvo que esquivar mientras tocaba: papeles, latas y lo que más se recuerda... botellas de plástico llenas de orín quizás rememorando uno de los posibles nombres que pudo tener REM, "Cans of Piss". Sin embargo, escuchando el bootleg no se aprecia parte del jaleo que uno espera encontrar cuando, movido por el morbo, cambia conciertos de este tipo. La banda no se detiene asqueada por lo que acaba de caer sobre el escenario, ni siquiera tuvieron la suficiente puntería para acertar en algún miembro del grupo y hacer que diera un mal acorde o parase de tocar el instrumento. Tan sólo hay un par de malos acordes de Peter hacia el final de Harborcat acompañados de un poco de murmurllo del público. Quizás fue lo único que consiguieron influir en el grupo ya que tampoco la banda recriminó en ningún momento la actitud de aquellos que les lanzaron los 'regalitos'. Lo que si hicieron fue acelerar el ritmo de muchos temas acortándolos más de lo habítual. Así, Feeling Gravitys Pull fue la más larga con 4 minutos y medio porque fue la primera, del resto ninguna pasó de los 3 minutos y medio llegando alguna a quedarse en 2 minutos y medio, una detrás de otra y sin hablar nada entre las canciones (tan sólo un intento de Michael antes de Green Grow the Rushes comentando que iba del verano en Georgia). Al final hubo hasta aplausos, seguro que incluso alguno que tiró algún objeto se compró el disco tras leer las crónicas (ya se sabe que esta gente se mueve más por lo que le digan que por gustos propios) y no era para menos, el final con Life and How to Live It empalmando con Little America fue para recordarlo. Michael se despedía cuando aún sonaba el último acorde "Esto ya se ha acabado, adios"

Afortunadamente el resto de la mini-gira europea fue más tranquilo. Paradójicamente de vuelta a America,
el 17 de Agosto en Canadá, volvieron a tener problemas con el público cuando unos borrachos que no paraban de interrumpirles les hicieron dar un concierto lleno de versiones (algún día hablaremos de esto) o en Septiembre del año siguiente cuando un Nazi drogadicto hizo que Michael tuviera que cantar dos temas a capella hasta que se lo llevaron los de seguridad.

Por cierto que durante el Pageantry Tour de 1986 no volvieron a Europa ¿sería por algo en particular?


Nota: En este artículo no se pretende atacar ni generalizar sobre los fans de U2 sino denunciar el comportamiento que tuvieron en su día unos descerebrados. Como dije al principio del artículo, hay gente así en todos los sitios, algunos incluso son fans de REM (o eso dicen) y moderan en foros bajo la bandera del respeto hacia los demás cuando van diciendo lo contrario por detrás. Ellos sabrán.