Drive XV: La Visión de Matthew

Descubrí a Matthew Perpetua a raiz de otro de sus imprescindibles blogs: el de canciones de R.E.M. En muchas ocasiones no estoy de acuerdo en su visión sobre algunos de los temas, pero escribe muy bien y razona mejor.

Reconozco que tras traducir el texto de Matthew en stereogum y ponerme Drive XV varias veces mientras lo reeescribía ha cambiado mi visión. No diré que me entusiasma, pero ya no lo veo como una simple curiosidad. Y tampoco como algo olvidable. Hay toda una serie de matices que, tras varias escuchas me parecen brillantísimos. Os pongo el texto y ya me direis...

Aunque sabemos que Automatic For The People salió hace quince años, y podemos recordar claramente la compra de aquel cassette amarillo-neón en el otoño de 1992, es cada vez más difícil escuchar el álbum sin imaginar que sus canciones, de un modo u otro, han existido siempre en el mundo. A diferencia de otros discos célebres de principios de los 90, el octavo disco de R.E.M. se mantiene separado de las tendencias culturales prevalentes de entonces. Mientras que otras bandas de rock abrazaban tanto la agresiva y autodestructiva angustia del grunge como la distante y lista ironía del indie, el cuarteto de Athens presentó algo más singular y atemporal en forma de ajustadas composiciones, ocasionalmente un ciclo barroco de canciones obsesionadas con la mortalidad y el paso del tiempo.

No estoy diciendo que Automatic For The People sea implacablemente deprimente. A pesar de la morbosidad de los temas, Automatic no es tanto un disco sobre la muerte como una obra de arte que reconoce la fugacidad naturaleza de la vida, y muchas de sus canciones, especialmente los hits "Man on the Moon" y "The Sidewinder Sleeps Tonite", revelan la sencilla alegría de estar vivo. En el extremo opuesto, "Drive", "Monty Got A Raw Deal", y "Sweetness Follows" son crudas y sombrías piezas que expresan el vacío del dolor y la sutil resistencia del miedo existencial con una contundente precisión y claridad. El resto de las canciones caen en algún lugar en medio. La sentimental reminiscencia de "Nightswimming"; la sombría representación de una amarga separación de "Star Me Kitten"; las románticas ganas de conocer mundo de "Find The River". Y tomado como un todo, el disco es como una panorámica visión de la vida.

No es necesario decir que Automatic For The People ha tenido un profundo impacto en su audiencia, particularmente en aquellos que lo escucharon por primera vez teniendo la joven edad de ser impresionables. De los artistas que aparecen en Drive XV, una gran mayoría eran suficientemente jóvenes para que su temprana exposición a las canciones ocurriera durante su adolescencia, lo que quizá ayude a explicar porqué tantos optaron por grabar una versión de "Everybody Hurts", una composición que quizá se haya convertido en el single sobre la depresión adolescente más comprensivo y compasivo de todos los tiempos.

Un tanto irónicamente, la versión de "Everybody Hurts" que aparece en Drive XV es de Meat Puppets, el único grupo que se podría catalogar de contemporáneos de R.E.M. El lapidador trío afronta la canción con una sorprendente fidelidad a los arreglos del disco, pero su característica exhuberancia es reemplazada por un encantador estilo lo-fi-de-karaoke, y la parte vocal de Michael Stipe se divide en un lastimero y exagerado dueto. De manera similar, la colaboración de Sara Quin y Kaki King en "Sweetness Follows" está muy cercana al tono y estilo del disco, pero enfatiza mucho más su inolvidable y monótono feedback. Sin dramáticas alteraciones de la canción, The Veils transforman "Drive" de un lúgubre réquiem a una lánguida y sensual balada entre  "Summertime" de George Gershwin y "Wicked Game" de Chris Isaak, ambas dos, curiosamente, versionadas por los propios R.E.M. en singles del fanclub.

Al tiempo que R.E.M. escribía y grababa Automatic For The People, la banda no tenía la intención de hacer gira para presentarlo, así que tenían la libertad de crear material sin la necesidad de aprender a tocarlo en directo, así que hay unas cuantas canciones que nunca se han hecho en directo. Así pues, no es sorprendente que fueran los temas que experimentaron las más dramáticas recreaciones en Drive XY. Rogue Wave reinventa totalmente "The Sidewinder Sleeps Tonite" eliminando su alegre sensación y el elegante arreglo de cuerda de John Paul Jones a favor de algo más fantasmagórico y etéreo. The Forms reducen las densas capas de guitarras superpuestas de "Ignoreland" a una versión "garage" que recuerda el minimalismo crudo de Death From Above 1979 sin sacrificar la mordaz melodía vocal de Stipe. La banda danesa de "indie-pop" Figurines ofrecen la más radical interpretación de la recopilación, ¡su versión de "New Orleans Instrumental No. 1" no es instrumental!

En la mayoría de casos, las versiones se han dirigido a capturar la cruda esencia de la composición, pero dos de las más destacadas y proféticas selecciones en el set construyen elaborados y elegantes nuevos arreglos para los viejos fans. El "Star Me Kitten" de Blitzen Trapper le da a la canción un maquillaje ligeramente cósmico que da la guerra a su sensación espacial y da mayor enfásis a la melodía que estaba mucho más apagada en la versión de R.E.M. La brillante cover de "Find The River" de Dr.Dog destaca las raices de balada de radio AM de la canción con un suave y vacilón órgano y una armonía alternativa que casi rivaliza con las partes opuestas interpretadas por Berry y Mills en la original.

Si los artistas pasaron el rato con las canciones o las tocaron de manera directa, cada pista en Drive XV es una reverencia por el material original y por el asombroso trabajo creativo de Bill Berry, Peter Buck, Mike Mills y Michael Stipe. Todos los que han contribuido en la recopilación fueron ciertamente valientes de encargarse de algunas de las canciones más queridas de la historia, pero apenas es una sorpresa lo que han logrado cada una de esas personas con su respectiva canción. Con ese material tan intenso y eterno, ¿cómo podía ir mal?

Copyright: Matthew Perpetua
Traducción: iamsmitten