Evaluación Prematura

Ya sabéis de mi admiración por Matthew Perpetua. En este blog ya hemos publicado alguna cosa de él. Por eso, cuando me he enterado de que había realizado una primera visión de Accelerate para Stereogum, no he dudado en compartirlo con vosotros. Y esto es lo que opina …

Cuando entrevisté a Mike Mills por el proyecto Drive XV, mencionó que uno de los objetivos de la banda para su decimocuarto disco era escribir canciones más cortas. Bueno, lo han logrado: la mitad de los temas en Accelerate duran menos de tres minutos y un cuarto de ellas apenas pasan de los dos minutos. En total, Accelerate dura 34 minutos, haciéndolo el más corto de su discografía y cercano a la mitad de duración de Around the Sun, Up y New Adventures In Hi-Fi. A pesar de alguna elegía folk en la segunda parte, el efecto acumulado de Accelerate es como una vuelta en una montaña rusa: estabas esperando subir (¡han pasado cuatro años desde Around the Sun!), es un "subidón" en el momento, y, cuando se acaba, quieres volver y subir otra vez.

Probablemente, la brevedad no sea el único motivo. Mientras que casi todo lo que ha hecho R.E.M. desde la marcha de Berry hace una década ha sido algo así como un experimento formal o un ejercicio de artesanía, en este disco suenan positivamente hambrientos. Es casi imposible no escuchar Accelerate como un intento de recuperar a los viejos fans y recuperar su respeto perdido en los últimos diez años. Quiero decir, la música no suena desesperada, forzada, o diseñada para el máximo impacto comercial, como en los dos últimos discos de U2. Suena cabreada y con ganas de pelea, si cabe.

Suenan como versiones vivas de aquellos temas de la era IRS, pero las canciones están desprovistas de nostalgia. Seguro, suenan conectadas con el sonido de sus primeras grabaciones, pero no intentan recapturar su juventud. La cosa es, no suenan más viejas: Michael Stipe suena áspero, con un registro bajo y parece más viejo de lo que de hecho es, e incluso el grupo no ha sonado tan "broncas" como lo hacen en canciones como Horse To Water y Living Well Is The Best Revenge; la música transmite un sentimiento amargo, una especie de resignado enfado típico de los punks de los 80.

Vamos canción a canción.

1. Living Well Is The Best Revenge
Podría haber sido perfectamente el primer single, ya que no hay otra canción en el disco tan efectiva en hacer pensar al oyente: "¡Oh Dios mío, R.E.M. han vuelto!" Básicamente, es la carta de presentación, con una rigurosa velocidad que rapidamente establece el tono agresivo y desafiante del disco.

2. Man-Sized Wreath
Es terrible pensar que fuera inicialmente relegada al estatus de cara-b. Es un tema rockero dinámico y pegadizo que muestra unos coros de Mills francamente inspirados y una profunda y subliminal voz entonando la letra del estribillo justo después de que la cante Michael.

3. Supernatural Superserious
Tras escuchar el disco entero, es fácil entender porque fue escogida como primer single. Quizá no sea el mejor tema, pero ciertamente es la más comercial con esas adorables segundas voces de Mike Mills. Líricamente, es una reescritura de Imitation of Life y otra melodía más de la serie de "palabras de ánimo" de Stipe.

4. Hollow Man
Uno de los mejores engaños del catálogo R.E.M. Crees que va a ser una tintineante balada de piano, pero se transforma en la dirección opuesta, y se convierte en un nervioso himno power-pop. La letra es un poco excesivamente clara, pero bueno, ¿qué se puede hacer?

5. Houston
Considerad esto la prueba A de porque la banda ha sido sabia en fijar la duración de las canciones. En los últimos discos, Houston hubiera durado al menos el doble y hubiera cansado antes de empezar. Sin embargo, al durar dos minutos, el sombrío aire folk tiene un aura de misterio y una potente atmósfera que proviene de la parte de sintetizador que suena un poco como si Mike Mills se hubiera apoyado accidentalmente en un órgano.

6. Accelerate
No puedo imaginar que haya sido intencional, pero algo de esta canción me recuerda a la última etapa de Guided By Voices, especialmente al disco Isolation Drills y la manera que tiene de cruzar el jangle-pop de R.E.M. de los inicios de los 80 con unos fríos y angulosos riffs post-punk y estructuras pseudo-progresivas.

7. Until The Day Is Done
Esta severa balada no es el mejor momento del álbum, pero sirve como período de enfriamiento en el orden establecido, y su semejanza a Final Straw le otorga el título de hilo conductor entre Accelerate y el material más reciente. No dejéis que esto os haga flipar demasiado, pero incluso suena un poco como Swan Swan H.

8. Mr. Richards
Sin duda, uno de los platos fuertes de Accelerate, Mr. Richards va desde una magnífica balada, casi Simon & Garfunkel, hasta una ruidosa parte de guitarra, un tanto shoegazer, resultando algo que hubiera sido enorme si hubiera salido en 1994. Quizá no sea coincidencia que tenga una cierta semejanza con What's The Frequency, Kenneth?

9. Sing For The Submarine
Sing For The Submarine empieza como como una balada elegíaca, pero se transforma en una caprichosa epopeya con un solo devastador y una batería atronadora. Los fans estarán encantados de escuchar que la letra hace deliberadas referencias a canciones como Feeling Gravity's Pull, Electron Blue, y It's The End Of The World As We Know It (And I Feel Fine).

10. Horse To Water
Imaginad Little America, pero a triple velocidad y cien veces más "broncas". Imaginad a Mike Mills y a Peter Buck furiosamente enrabietados. Imaginad a Michael Stipe corriendo tras vosotros, amenazando con daros una paliza. Acabáis de imaginaros esta canción.

11. I'm Gonna DJ
Hay una parte de la letra que produce vergüenza, pero es fácil de perdonar cuando la canción es tan alegre y apremiante. Es una inspirada conclusión para el disco, principalmente porque contrasta de manera efectiva su regocijo y humor con su apocalíptica paranoia. En otras palabras, la versión de R.E.M. de "1999"

Artículo original