R.E.M. - Up

Puede que sea el único, pero en este otoño de 2008 en el que estamos celebrando el 25º aniversario de la publicación de Murmur tengo la cabeza en otro sitio. De Murmur se ha hablado tanto y tan bien que he preferido celebrar otro aniversario, y es que pocos recuerdan que en octubre se cumplieron 10 años de la publicación de Up, el infravalorado e incomprendido por muchos inicio de la carrera del grupo como trío.
No voy a engañar a nadie, tengo especial devoción por este disco, así que en la larguísima parrafada que sigue no vais a encontrar otra cosa que una encendida defensa de uno de los discos que han dejado mejor recuerdo a lo largo de mi vida y que creo conveniente reivindicar. Especialmente en estos tiempos en los que se le está metiendo en el mismo saco que el decepcionante Around the Sun. No os exagero si os digo que cada vez que leo algo semejante me entran unas ganas irrefrenables de partir piernas.

Up es un disco complicado. Complicado para el propio grupo, que durante su gestación sufrió una experiencia tan traumática que les llevó incluso a decidir que había llegado el momento de terminar con todo. Complicado por su concepto, es el trabajo mas largo de la carrera del grupo, posiblemente el mas triste y oscuro e indudablemente el mas impenetrable. Complicado para aquellos que consideran que unos R.E.M. sin Berry ya no son R.E.M. y que ya no podrán hacer nada a la altura de los viejos tiempos. Y muy complicado para los fans, para aquellos que se enamoraron del grupo por todo aquello que siempre identificó a R.E.M. y que en Up ya no estaba. O al menos, ya no estaba como antes.

La primera escucha de Up es desoladora. En aquel otoño de 1998 se hablaba de un regreso al sonido de Automatic for the People, lo que unido a la elección de Daysleeper como primer single parecía no dejar dudas sobre el camino que habían tomado en esta ocasión. Así que a la hora de introducir el CD en el equipo de música y escuchar los primeros segundos de Airportman la hostia era absolutamente demoledora. Recuerdo albergar esperanzas de que la cosa no pasase de una excentricidad con la que comenzar el album, pero después de 60 minutos, y con Falls to Climb terminada, la sensación de decepción de quien esto escribe solo era comparable a la de cuando alguien te deja justo cuando menos te lo esperas.

Pero insistí, insistí como insiste alguien cuando cree que no todo puede haber acabado, y pronto comprendí que debía reordenar mi forma de entender al grupo. Up no es un cambio de estilo, es un cambio de sonido. En realidad, todo lo que ha sido R.E.M. seguía estando ahí solo que de otra forma, y esa aparente frialdad que transmitía Up en sus primeras escuchas escondía algunos de los momentos mas bellos de toda su discografía.
Curiosamente las primeras canciones que logré disfrutar son las tres últimas del album: Diminished, Parakeet y Falls to Climb. Tres cortes bellísimos, solo que no como antaño. Nightswimming y Find the River, por ejemplo, son también canciones bellísimas, pero que también podríamos definir como bonitas, y esto último es un adjetivo dificilmente aplicable a la mayoría de cortes del disco. Sin llegar a alcanzar el feísmo del que han hecho gala Radiohead en muchas ocasiones, pero rozándolo, la belleza de las canciones de Up son de una naturaleza mucho mas cortante que en los viejos tiempos, mucho mas seca y sobrecogedora. Aquí hay pocas guitarras acústicas, enardecidos coros, mandolinas o arreglos de cuerda como los de antes, sino toneladas de capas de sonidos electrónicos y sintéticos que crean una serie de atmósferas y envuelven la apasionada voz de Stipe, que canta como nunca algunas de las letras mas tristes y duras de su carrera.

No estoy muy seguro de como R.E.M. llegaron a esto, aunque a veces tengo la sensación de que todo fué un poco fruto de la casualidad. De acuerdo, la banda se había marcado esa dirección después del abandono de Bill y del hecho de sustituir a este por cajas de ritmos y loops de batería, pero las díficiles relaciones entre los miembros del grupo, que les llevó a prácticamente no hablarse durante meses e ir por libre, convirtieron los muchos estudios de grabación por los que pasaron en un continuo desfiles de músicos e ingenieros de sonido que iban aportando su granito de arena. Echen un vistazo a los créditos del disco y vean el documental que grabaron durante la gestación de Up y comprenderán lo que digo. ¡Si incluso llamaron a Nigel Godrich para que mezclase media docena de canciones y el propio Peter llegó a ejercer como ingeniero! Paradójicamente, en alguna ocasión he leído a Peter comentando que Up es un disco sin terminar al tener un plazo de entrega estipulado por Warner, algo sorprendente si tenemos en cuenta lo compacto y cohesionado de su sonido y la riqueza de arreglos y matices que siguen sorprendiendo después de cada escucha. Supongo que ya aquello era el germen de lo que ocurriría en Reveal y Around the Sun, discos en los que se tomaron todo el tiempo del mundo y que estropearon con una producción exagerada e inadecuada.

Un caso aparte es el inspirado lirismo del que goza el album. Nunca he querido creer cierta esa leyenda que dice que las mejores obras surgen de los momentos mas jodidos, pero Stipe termina los 90 con uno de sus mejores trabajos como letrista, y probablemente el mas oscuro y triste de toda su carrera. Una vez mas el lider de R.E.M. acepta interpretar en primera persona a una serie de personajes que relatan sus pequeñas historias, solo que en este disco hay poco lugar a la esperanza y el romanticismo es casi siempre doloroso. El denominador común: el cambio, las encrucijadas, el momento en el que los individuos deben tomar una decisión para salir de una situación dificil o complicada. Solo que los protagonistas de Up se muestran tremendamente desorientados, sin saber qué camino escoger o escogiendo el equivocado.

Airportman es la excelente metáfora que resume todo esto y que da comienzo al disco. El aeropuerto como representación de una gigantesca sala de espera, en la que el individuo, el airportman, minúsculo y desorientado, espera pacientemente el momento de coger el avión que le llevará hasta otro lugar. Musicalmente es también todo un shock para el oyente habitual de R.E.M., que es introducido en el ambiente onírico del disco, dominado por melodías electrónicas, extrañas y lejanas distorsiones de guitarra, y acordes de piano que juguetean con otros teclados. Recuerda un poco a algunos experimentos de Yo la Tengo y es la mejor carta de presentación posible para un album como este.

Y Lotus es el mejor ejemplo de que en Up las cosas nunca son lo que parecen. Considerada por algunos como el tema mas rockero del disco lo cierto es que el rotundo punteo de Peter solo aparece en el comienzo de la canción y en el puente. Aquí lo que hay es un ambiente viciado y enrarecido, saturado por los teclados y órganos, donde la voz de Michael suena extraña y distorsionada y que termina con unos arreglos de cuerda que suenan tan frios y cortantes como el sonido de una máquina de cortar embutido. Casi como una metáfora del infierno en el que está sumergido el protagonista de la canción, y del que pretende escapar comiéndose una flor de loto, como símbolo de algún extraño ritual religioso que acaba de descubrir y que anuncia y pregona como fin de todos sus males.
Como curiosidades destacar que alguien del grupo descubrió que "Ocean Flower Aquarium" es una tienda de San Francisco que se encontraba en el camino que hacía Michael hasta el estudio de grabación, y que este último hace una auto-referencia a End of the World ("dot dot dot and I Feel Fine") que volvería a repetir en Sing for the Submarine.

En Suspicion nos adentramos en momentos mas románticos, con un personaje enamorado pero envenenado por el demonio de los celos. Michael es especialmente sutil en lineas como "You're So Funny, You're So Fine / You're So Perfect, You're So Mine", es decir, tres adulaciones seguidas de un peligroso sentimiento de posesión, precedidas de otra línea donde el protagonista escucha los susurros del diablo en sus oídos. En lo musical es una de mis debilidades, absolutamente hipnótica y delicada, conducida por teclados y metalófono, y arropada por unos bonitos y sutiles arreglos de cuerda. Es una de esas canciones en las que merece la pena descubrir y paladear matices, ¿habeis escuchado la susurrante y sugerente voz de Mills en la tercera estrofa?

Momento para esa especie de reinterpretación del Suzanne de Leonard Cohen que es Hope. De hecho, cuando Michael escribió la letra se dieron cuenta de que la cosa se parecía tanto que decidieron coacreditar a Cohen como autor del tema. La letra es confusa como confuso está el personaje que retrata, un enfermo abatido por sueños e imágenes de la infancia, que se debate entre abrazar la fé y la religión como salvación o confiar en la ciencia, en unos doctores que están haciendo todo lo posible pero que están fracasando en el empeño. La desesperación por la salvación se ve reflejada también en lo musical, en una canción que avanza increscendo enterrando una tímida guitarra acústica bajo las cajas de ritmos y programaciones que convierten a Hope en uno de los momentos mas electrónicos y alejados de su sonido habitual. Súmale a esto algunos arreglos de piano, algún sample de Suzanne y los coros casi celestiales de Mills casi al final del estruendosísimo final de la canción y tienes uno de los temas mas reivindicables de toda su discografía.

Después de esto, At my most Beautiful es casi una concesión, quizás la única canción realmente positiva de Up y la más acústica y tradicional de todo el disco. Planteada como una especie de homenaje a los momentos mas intimistas de Brian Wilson es uno de esos temas en los que Mills se sienta al piano y hace equilibrios sobre esa fina línea que separa la clase y la elegancia de la horterada y el almibar. Por suerte, y al contrario de lo que ocurriría después con la ñoña Beat a Drum y la lamentable Make It All Okay la cosa se decanta por la primera opción, y el piano de Mike se ve acompañado de unos inspirados coros a lo Beach Boys y unas panderetas casi navideñas. Stipe, además, escribe una de las canciones de amor mas bonitas de su carrera junto a Be Mine, donde un personaje profundamente enamorado graba mala poesía en el contestador de la persona a la que ama y cuenta en secreto las pestañas de su pareja mientras duerme en la cama. Casi al final, escuchamos un cello que parece querer decirnos "llevo aquí presente todo el rato pero seguro que no te habías dado cuenta".

En The Apologist el protagonista de la canción ya casi nos resulta familiar. Un pobre desgraciado que pide perdón a todos aquellos a los que hizo daño en el pasado pero que en realidad parece estar diciendo única y exclusivamente lo que le han dicho que diga una serie de personas que le han lavado la cabeza. Falsa redención, pues. Musicalmente es uno de los momentos mas rockeros de Up (¿el único?), con guitarras distorsionadas y ardientes, riffs que suenan casi como orientales y un atronador punteo que no tiene nada que envidiar al de Drive. Por supuesto, también hay teclados, acordes de piano que parecen perderse entre el ruido de las guitarras y una percusión que suena primitiva, casi tribal. Me apetece prestar atención al final de la canción, que me sirve como ejemplo del buen gusto que hay en Up para rematar las canciones, optando por soluciones sorprendentes, originales e inesperadas.

Sad Professor habría sido una aburrida balada acústica en algunos de los discos posteriores de R.E.M., pero aquí saben sacarle todo el partido elevando la intensidad de la canción con otra guitarra atronadora en el estribillo (y van ya unas cuantas, ojalá hubiésemos escuchado cosas así en Reveal y Around the Sun), algunos arreglos de piano y un Stipe que alcanza algunas de las notas mas altas de toda su carrera como cantante. El último estribillo llega a estremecer.
En cuanto al triste profesor que da título a la canción nos lo encontramos en una de esas encrucijadas de las que hablaba antes. Nada menos que en el suelo, boca abajo en su habitación, en un momento de lucidez de una monumental borrachera en la que se lamenta de sus fracasos en el amor y en lo profesional. Sus reflexiones son la única lección que puede ofrecer a sus alumnos: una terrible advertencia de en lo que se podrían convertir de seguir su camino. Y esta es la única y retorcida forma de ver un poco de esperanza en el trabajo de un Stipe que, al contrario de lo que ocurría en el pasado, parece no tener compasión alguna con sus personajes.

Y seguimos con pocas bromas. En You're in the Air regresamos al romanticismo y el amor de temas como Suspicion y At my most Beautiful. Pero si en aquellas Michael hablaba de los celos y del enamoramiento mas puro y atolondrado en esta nos situa ante un personaje que ha perdido de forma trágica a la persona a la que amaba, detalle sutil que comprendemos con ese "tu estás en el aire y te estoy respirando" del estribillo. Michael describe una dedicatoria de amor realmente bonita, pero una vez descubierta la naturaleza de la situación uno no puede dejar de sentirse compungido al escuchar ese alarido final sobre el inspirado punteo de Buck. Y es que, a pesar del concepto experimental y electrónico del album nos encontramos ante otra canción de guitarras y arreglos de cuerda (que adquieren mas protagonismo que en cualquier otro momento del disco), solo que regado de sucias distorsiones que subrayan el sentido trágico de la canción.

Walk Unafraid supone un momento de luminosidad y de respiro muy de agradecer después de lo sombrío de los temas anteriores. Probablemente pocos fuimos conscientes en su momento del clasicazo que teníamos delante, seguramente ni el propio grupo, que no llegó a editarla como single. Pero con los años se ha convertido en un número imprescindible de sus directos, y el único de Up que sigue presente en estos.
Al principio puede engañar, una intro ruidosa, sonidos de teclados y sintetizadores o el e-bow de Peter que había estrenado en NAIHF en experimentos como E-bow the Letter o Leave (quizás, los dos cortes de su anterior trabajo donde se reconoce el germen de lo que sería Up) pueden indicar que nos encontramos ante otro tema oscuro, pero pronto se revela como un tema enérgico, que se acelera con unas excelentes programaciones y que alcanza una de las cimas del disco en su inolvidable estribillo. La letra también es bastante clásica, un tema de superación personal muy típico de Michael, con un personaje valiente, pero que ha perdido el rumbo en algún momento por culpa de los estúpidos consejos de aquellos que le dijeron que se mantuviese dentro de las convenciones, y que ahora está decidido a superar los obstaculos que sean necesarios para seguir adelante.

Idea también presente en la canción que sigue: Why not Smile. En esta ocasión no es el protagonista el que está inmerso en problemas, sino algún amigo/conocido/familiar que ha intentado suicidarse (la primera línea no deja dudas: "El hormigón amortiguó tu caída para oírte hablar de ello") y cuyo intento ha revelado una serie de problemas que no había querido comentar con nadie. El protagonista lamenta que se haya tenido que llegar a esta situación para descubrir esto, y se muestra dispuesto a ayudar y consolar a esta persona para que, como el personaje de Walk Unafraid, pueda seguir hacia adelante.
Musicalmente es uno de los temas realmente bonitos del disco (en el sentido clásico del término), con una preciosa melodía sobre la que se van sumando capas de instrumentos, arreglos y ritmos hasta estallar en una segunda parte instrumental donde dominan las guitarras eléctricas y un solo de Peter. Quizás muchos no se hayan fijado en este detalle, pero nunca antes ni después el guitarrista de R.E.M. se ha permitido el lujo de lucirse durante 2 minutos con un punteo como este. ¿Quién dijo que no había guitarras en Up?

Daysleeper prolonga la calidez de los últimos minutos del disco con sus guitarras acústicas y su condición de balada clásica del grupo. Escuchando la emocionada voz de Michael y los elegantes arreglos no sorprende que fuese la elección de Warner como primer single en un disco con tan pocos singles claros, aunque líricamente no tenga mucho que ver con lo que uno está acostumbrado a oír en las radiofórmulas: la historia de un agente de la bolsa que trabaja de noche, en soledad, aislado del resto del mundo. Michael describe muy bien esa sensación así como las dificultades para dormir de una persona que lo hace cuando el resto del mundo se levanta, algo que el resto de la banda acentúa con esa especie de sirena y esos sonidos confusos que tan bien representan la desorientación que produce la somnolencia.

Nos adentramos en la recta final y en la parte mas dura del disco para el oyente habitual de R.E.M., donde solo quedan algunos retazos de guitarras y apenas hay baterías o ritmos. Diminished es uno de los temas mas lúgubres y tétricos que ha escrito Michael en toda su carrera, con un personaje que acaba de asesinar a la persona a la que ama y que podríamos situar  entre Suspicion y You're in the Air si reordenásemos las canciones de amor del disco como una historia que empieza muy bien en At my most Beautiful y que acaba de la forma mas trágica posible: con el protagonista meditando como convencer a la justicia de que él quería a la persona a la que acaba de quitar la vida; convenciéndose de que nunca sería capaz de hacer daño a alguien y que por tanto tiene que ser inocente. La solemnidad tambien acompaña en lo musical, con el bajo de Mike como principal conductor de la canción, oscuras armonías vocales y un ambiente envenenado que encajaría muy bien en algunos discos de Radiohead. Al final del corte nos encontramos con I'm not Over You, un fragmento de una canción que no les llegaba a convencer pero que Michael decidió rescatar, tocando él mismo la guitarra acústica, para incluirlo en algún rincon del mismo. Interpretémoslo como una especie de epílogo de Diminished.

Con Parakeet y Falls to Climb Michael abandona en parte las historias de personajes que lleva relatando durante todo el disco y regresa a ideas mas metafóricas como en Airportman, con conceptos mas generales y mas abiertos a la interpretación de cada uno. En Parakeet desconocemos el pasado y el presente del protagonista, solo sabemos que el personaje se siente encerrado en su habitación, como el periquito en su jaula, y anhela escapar del mundo donde vive y alcanzar otros lugares, otras metas. Quizás nos lo encontramos en el paso inmediatamente anterior al de convertirse en un "Airportman". La solemnidad sigue presente con un desafinado piano que me recuerda lejanamente a aquel Perfect Circle de 18 años antes (y que por cierto, compuso el ahora ausente Berry) y que nos transporta hasta un sorprendente y conseguido estribillo psicodélico que termina por engalanar uno de los temas mas poéticos del disco.

Terminamos con Falls to Climb, posiblemente mi favorita del disco durante muchos años hasta que abandoné la pretensión de tener una favorita. Me resulta dificil comprender como algunos han acusado este trabajo de irregular o disperso, cuando seguramente se trata de una de las obras mas compactas y cohesionadas de la carrera de R.E.M. Sin apenas altibajos, incluso el hecho de carecer de un hit que pueda cohabitar junto a otros clásicos del grupo le beneficia. Lejos de Up, sus canciones están sacadas de contexto. Y esta canción es un excelente ejemplo.
Funciona como resumen de todo lo anterior, con un personaje decidido a asumir culpas, propias y ajenas que puede ser interpretado de mil maneras. Quizás como la consciencia colectiva de todos los personajes anteriores, quizás como el responsable que toda sociedad necesita para delegar sus culpas, o puede que como el propio Michael, inmerso en una de las situaciones mas extrañas y amargas que ha vivido la banda y que nunca tuvo un claro causante. En cualquier caso, las reflexiones del líder de R.E.M. se deslizan por uno de los momentos mas bellos del disco, con capas y capas de melodías que parecen suspendidas en el aire hasta llegar a la emocionante conclusión. Una batería anuncia el final y Stipe altera su voz, y con la decisión tomada el personaje reivindica su valentía, dignificando su carne y haciéndole libre.

Unas melodías parecen perderse en el aire y Up termina. El emotivo final solo es comparable al de Automatic for the People con Find the River, solo que en aquella ocasión, aún encontrándonos ante una balada triste y melancólica, se abría un camino para la esperanza que aquí es dificil de localizar. El enaltecimiento de Michael suena orgulloso y positivo, pero también suena a final, y el "Thank You" que uno lee en el CD al sacarlo del equipo de música parece no dejar dudas. R.E.M. habían decidido dejar de ser una banda y no sé si me atrevo a decir que hubiese sido el mejor final imaginable para el grupo.

Probablemente no para ellos mismos, que no guardan buenos recuerdos de este disco, ni para tantos y tantos críticos y aficionados que solo vieron un paso en falso y que decidieron olvidarse de este album después de un par de escuchas. Pero seguro que si has llegado hasta aquí, querido lector, es porque este disco te gusta casi tanto como a mi, y seguro que agradeces tanto como yo este pequeño secreto, este olvidado e infravalorado disco que algunos hemos disfrutado tanto, que demuestra que los R.E.M. post-Berry pueden seguir siendo grandes y que es absolutamente incomparable con cualquier otro trabajo de su discografía.

Gracias.