5 de Marzo, 2009


Crónica de una aventura (y II). El concierto.

parte I

Cuando salen REM al escenario yo estoy agotado. Pero suenan los primeros acordes de Kenneth y Mr Buck se pone justo enfrente mio y de tyrah. Han pasado 12 años desde Out of Time, desde Losing, desde que los conocí. Creo que han pasado dos desde Música sí y tres desde que entré por primera vez en el canal del irc. Hace una semana revisaba todas mis carpetas del instituto forradas con fotos de Michael Stipe y llenas con letras de sus canciones. Escuchaba de nuevo todos mis discos en una habitacion vacía de mi vieja casa. Miraba sus posters y recordaba lo que ha significado este grupo en mi vida. Luego, vuelvo la vista atrás y veo como Elisa mira absorta el escenario y siento al killo detrás que me acaba de instalar el minidisc en una riñonera y está preocupado de si habrá pilas para grabar todo. El también grita y canta. En realidad todos lo hacemos. Vuelvo a mirar a Tyrah que está realmente histérica, varias veces les comento a ella y a Eli que parecen adolescentes de 15 años. Pero la verdad es que yo también me siento igual y no quiero que esa sensación desaparezca. Nunca. Michael contornea las caderas, brinca, salta, nos provoca, se mueve y disfruta sobre el escenario con Kenneth. Buck es un ser imponente a medio metro. No nos mira, parece que mantiene la distancia, aunque a medida que va discurriendo el concierto coge confianza con tyrah y creo adivinar que le lanza varias sonrisas. No le culpo.

Tras Kenneth me dejo llevar por el concierto hasta que tocan otro himno: Drive. Busco a Floppy con la mirada, que también está colocado a poca distancia detrás mio, a la derecha. En el famoso autobus Alsa me confesó que sería feliz escuchando Drive, y ahí está. Le choco la mano, los dos reimos y disfrutamos de la canción. Me alegro por él. A estas alturas del concierto mi garganta se ha roto completamente y no puedo hablar, pero no dejo de pedir insistentemente E-bow. Comienzo a pensar seriamente que quizá no soy la persona adecuada para grabar el concierto.

The great beyond es otro subidón de adrenalina. No sé si fue tras esta canción o antes cuando hablo con Eli de que deberíamos tirarle su camiseta a Stipe. El quillo dice que nos esperemos a que avance más el concierto, pero yo ya estoy muy nervioso y temo que se nos adelante alguien. Si se hace tenemos que ser los primeros, si todos lanzan camisetas ni siquiera se agacharían a cojerlas. Al final Eli y yo decidimos que la tire yo, que estoy mejor situado. Apunto a la cabeza de Michael y no le doy, solo le rozo una pierna. Michael ni se ha enterado. No ha servido de nada. De pronto escucho a una voz también semirota que grita desde detrás mio. "The t-shirt!!!!!! Michael!!!!! The t-shirt" Es el killo que es un experto en idiomas y está logrando que Michael pare de hablar y le mire estrañado. Al momento somos todo el grupo de españoles los que gritamos the T-shirt y señalamos al suelo. Michael recoge la camiseta y la mira extrañado, le da la vuelta y lo mismo. "Its a present for youuuuuuuuu!!! From Spain!!!!!!!" grita el killo con todas sus fuerzas. Eli detrás mío está temblando y tyrah y yo la miramos y sonreimos. ¡¡Que gozada!! Aunque no los podemos ver también sentimos que unos metros más allá Ark y el resto del grupo de españoles se han dado cuenta de lo que ha pasado y lo celebran porque el murmullo es muy grande. No soy nada patriotico pero grito España con todos y siento que aunque el concierto acabase aquí ya habría merecido la pena el viaje. Pero quedan mas Fall on me, Carnival of shorts... así hasta 24.

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Crónica de una aventura (I). El viaje.

El 26 de julio de 2003, R.E.M. tocó en Vienne, Francia. Debido a que en aquella gira no pasaban por España, un grupo de amigos decidieron organizar un viaje para verlos. Algunos ya se conocían. Otros todavía no. Para los que no fuimos, leer las crónicas de aquel viaje y de aquel concierto fue una experiencia maravillosa. Todas aportaron algo, pero una en especial me hizo sentir y, sobre todo, me hizo reir. La persona que escribió aquello nos ha dejado estos días. Demasiado pronto. Y demasiado joven. Escribía bien. Muy bien. Estos días he recordado aquella crónica y sé que él, allá donde esté, se sentirá feliz viendo que todos reimos con lo que dejó escrito. Gracias, Jas.

Debido a la extensión lo publicaré en dos partes. Disfruten.


Creo que eran las 16 o así, aunque mi memoria se diluye de un tiempo a esta parte con demasiada frecuencia debido a la edad, la mala vida y una medicación que me está volviendo loco. Bueno, el caso es que cuando llegué a la estación de buses de Valladolid tenía que buscar al tal Mariano (Floppy, Sorcitroen…). ¡Busca otro friky, Javi! ¡Seguro que este con esos nicks también es un friky como el killo, Ark, etc… Aquellos que conociste en Música Sí. Menos mal que siempre estás tu para imponer un poco de cordura, seriedad, de maneras, de criterio y de buen estar. (Yo cuando me animo a mi mismo soy como una madre). Como había salido de casa con prisas y sin comer, compré un bocata en la estación y de pronto comencé a sentir una sensación agradabilisima. Mmmmm Miré a los lados y comprobé con tristeza que nadie me estaba metiendo mano, que sólo era el vibrador del móvil que estaba en el bolsillo de mi pantalón. Bueno, menos da una piedra. Muy a mi pesar anulé el gustirrinin para contestar a la llamada y al otro lado apareció Floppy: "Estoy en el anden 17". "Ale, ahora voy pallá". Encuentro a un tipejo que me sonríe, bastante normalote y con cara de buena gente. Saludetes, sacudidas de mano y a esperar el bus. Que felicidad! Que nervios! No hemos salido de la estación de Pucela y ya me siento en Madrid.

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