Recuperando la fe. Una primera impresión.

Voy a decirlo en la primera frase: No me importaría lo más mínimo que Collapse Into Now fuera el último disco de R.E.M. Si tuviera que escoger un final para ellos, no creo que existiera mejor colección de canciones que las que nos han brindado. No estoy diciendo que sea el mejor disco de su carrera. Aunque casi. El tiempo lo pondrá en su sitio. Pero se trata de un ejercicio tan brillante en su conjunto, que creo que los define como lo que han sido. Uno de los grupos más grandes que hayan existido en el mundo del rock.

Accelerate supuso para mi la mayor decepción de su carrera (ya lo sé, para otros lo fue Around The Sun). Una decepción tan grande que cada vez que miro la colección de discos que tengo frente al ordenador y llego a Accelerate, me invade una sensación de pena terrible. Culpé a Jacknife Lee por pretencioso, a Stipe por vago, a Peter por no saber imponerse, a Mills por ... Bueno, a Mills no lo puedo culpar de casi nada... Me dejó tan tocado que prácticamente no escuché nada de ellos en este intervalo de tiempo. Hasta que hace unas semanas hice el ejercicio previo habitual ante un nuevo disco. Repasé los discos desde Up. Tranquilamente. Situándolos en su contexto. Up sigue siendo una absoluta maravilla a día de hoy. Reveal no pierde un solo punto en mi imaginario. Around The Sun me sigue pareciendo infravalorado por los fans. Y Accelerate ... bueno, supongo que algún día seré capaz de captar su singularidad. Y llegó el día de escuchar CIN. Me mantuve virgen durante toda la fase de promoción. No quise oir ninguno de los temas adelantados. Estuve alejado de las polémicas sobre videos adecuados o no. Hasta que vi la oportunidad de escucharlo en streaming completo, seguido y en orden. Y el shock fue absoluto.

Decía que el shock fue tremendo al acabar de escuchar Collapse Into Now. Porque contiene todo lo que es R.E.M. Temas rockeros, temas melódicos, temas que sabes que parecen intrascendentes a la primera escucha pero que tienen un fondo brutal, temas épicos. Guitarras hirientes, pero también arpegios deliciosos. Y la armonía. Armonía que creía perdida en el último disco. Y es que conforme avanza CIN me vienen a la cabeza todas las épocas y todos los discos de la banda. Creo recordar que una de las cosas que critiqué de Accelerate era que Michael había fallado. Pero esta vez no. Pendiente de escuchar bien las letras y analizarlas un poco más, Michael vuelve a emocionarme en determinados momentos sólo con el timbre de su voz. Peter, con la impagable ayuda de Scott, combina de manera magistral los medios tiempos habituales con la rapidez inmediata hasta el éxtasis final del disco. Y Mills, en su faceta de multiinstrumentista, vuelve a ser la base sobre la que descansan la mayoría de temas. Y además vuelve a ser protagonista con unos coros y segundas voces celestiales y que creía que habíamos perdido para siempre. Pero además, las colaboraciones me parecen apropiadas y fantásticamente escogidas. ¿Algo más de protagonismo para Eddie Vedder? Creo que tanto él como Joel Gibb aportan el equilibrio justo. Y la colaboración de Peaches me parece magistral, aunque el tema me recuerde mucho a una versión espídica de los B'52. Mención aparte para Patti en Blue, en lo que me parece una bestialidad (en el buen sentido) de tema final.

Ya habrá tiempo para analizar canción a canción el disco, pero hoy he recuperado la fe.