8 de Marzo, 2011


Collapse Into Now - Reseña

Siempre nos han gustado esos héroes perfectos, que mueren jóvenes o que dejan aquello a lo que se dedican demasiado pronto. Son héroes inmaculados, a los que no hemos visto marchitarse, y cuyo legado es impecable. Y luego están esos otros que dedican toda una vida a aquello que les convirtió en héroes y que, inevitablemente, acaban tropezando, mostrando sus debilidades y cometiendo errores. Entre estos últimos algunos simplemente se dejan llevar, se rinden, y otros, orgullosos y cabezones, prefieren luchar y mantener la cabeza bien alta aunque la sombra de su leyenda se desvanezca. Probablemente un actor como James Dean, a quién Michael mencionaba de pasada en Electrolite, figure entre los primeros, siempre joven y bello. Mientras que en el otro extremo encontraríamos a Marlon Brando, a quién en cambio llegamos a ver viejo, calvo y gordo, aceptando los papeles que le daban, pero cabezón y tozudo hasta el final. A este último Michael le dedica una de las canciones de Collapse Into Now, y creo que no es necesario dar más pistas de con cual de estos dos actores se identifica mejor el líder de R.E.M.

Y todo esto viene a que nuestros particulares héroes, los vuestros y los que lógicamente protagonizan este blog publican nuevo disco, el decimoquinto de su carrera, ¡qué barbaridad!. A veces pienso en que se diría hoy de R.E.M. si lo hubiesen dejado después de Document, pero también en cuánto nos habríamos perdido. Otras, en la imagen que se tendría hoy día del cuarteto de Athens si hubiesen abandonado después de Automatic for the People, pero nunca hubiesemos escuchado New Adventures in Hi-Fi. Un buen momento hubiese sido después del abandono de Berry, pero entonces Up nunca hubiese podido conmoverme. Y si lo hubiesen hecho después de este disco, nunca hubiésemos escuchado The Great Beyond, Imitation of Life, Living Well is the Best Revenge o el estupendo disco con el que ahora terminan contrato con Warner. El que podría ser el último, digámoslo ya.

Algunas críticas hablan ya de "el mejor disco de R.E.M. desde Up", o desde "Automatic" o desde vaya usted a saber, como recurso fácil a la hora de afrontar la crítica de un nuevo disco de una banda con tres décadas a sus espaldas y dejándose llevar un poco por la maquinaria promocional que hay detrás del álbum. Yo creo más bien que Collapse Into Now es, en realidad, el mejor disco de R.E.M. desde Accelerate. Y esto es así precisamente porque creo que es la continuación lógica de este, porque creo que R.E.M. pueden hacer discos muy buenos aunque no esten a la altura de sus obras maestras, y porque creo que las comparaciones con Automatic infravaloran aquel disco, tiran por tierra muchas de las (muy notables) cosas que el grupo que ha hecho después, y simplemente dejan en evidencia las debilidades de este Collapse Into Now.

Por tanto, centrémonos. Accelerate es el álbum que supuso un giro radical respecto a Around the Sun y con el que la banda inició una nueva época, con un nuevo productor y dejando de lado la pretensión de renovar su sonido (algo siempre presente desde el inicio de su carrera) para volver a lo esencial. Es un disco, también, al que acusé en su momento de complaciente, aunque viendo muchas de las reacciones posteriores quizás no estuve del todo acertado. Y es que si bien es cierto que muchos fans llevaban años pidiendo guitarras eléctricas lo que no muchos esperaban era un álbum tan crudo y acelerado, no apto para todos los públicos y paladares. Collapse Into Now, en cambio, se ajusta mejor al calificativo de complaciente. Es el álbum que dejará satisfechos a (casi) todos los fans del grupo, un trabajo en el que hay un poquito de cada momento de la carrera de R.E.M. y donde la banda se desenvuelve por caminos seguros y ya transitados, donde es dificil que fallen y donde tienen todas las papeletas para gustar a sus admiradores. Cabe pensar en la posibilidad de autohomenaje, aunque me cuesta creer que Peter o Mike compongan con semejante intención. Supongo que simplemente es lo que ha salido, aunque la idea de "último disco de R.E.M." probablemente habrá sobrevolado sus cabezas en más de un momento durante la grabación del disco.

En cualquier caso el resultado es bueno y confirma su buen estado de forma, especialmente en lo púramente musical, y una vez más el germen de esto está en Accelerate. Concretamente en canciones como Until the Day is Done y Houston, donde el álbum se calmaba y el grupo tenía la posibilidad de adornar mejor las canciones. Este fue uno de los grandes problemas de Around the Sun y en Accelerate había síntomas de mejora, luego con la confianza recuperada en su potencial lo que ahora tocaba era explotar esa faceta. Es un buen momento para regresar al estribillo de Houston, quizás el único momento de aquel disco en que R.E.M. apostaban por una mayor ambición instrumental y una mayor riqueza de arreglos, recuperando, después de muchos años, la mandolina. Y es ese exactamente el camino que siguen los R.E.M. de canciones como Überlin, Oh My Heart, It Happened Today o Every Day is Yours to Win. Una excelente colección de medios tiempos y baladas, una detrás de otra, donde el grupo arregla y embellece sus canciones como hacía muchos, muchísimos años, que no hacía. Del menos es más han pasado a la exuberancia sonora, y lo han hecho francamente bien. Guitarras acústicas, Rickenbackers, teclados y organos, mandolinas, segundas voces, acordeones o incluso secciones de viento tienen cabida aquí, todo sin que asome el fantasma de la sobreproducción. Y esta mayor ambición no se queda solo en lo sonoro, sino que se repite en lo compositivo, donde el grupo opta por aumentar el número de riffs, arpegios y punteos respecto a su anterior trabajo. Una delicia. Pero tampoco se olvidan del rock ruidoso y directo que practicaron en Accelerate, puede que algo más desenfadado y pop en esta ocasión, con la excepción de All the Best, que recupera la furia de cortes como Living Well is the Best Revenge.

Quizás es buen momento para reconciliarse con Jacknife Lee, aunque siempre he pensado que la producción de este en Accelerate fue correcta (el problema allí era la chapucera mezcla) y que lo hizo especialmente bien en Live at the Olympia. Es un productor que no creo que vaya a dejar una gran marca en la historia de R.E.M. ni para bien ni para mal, y la loudness war sigue presente, pero en cualquier caso yo no le pondría muchos peros a como suena el disco (y no digamos ya si comparamos con ATS y Reveal). Supongo que la intención aquí es sonar a unos R.E.M. clásicos pero sin regresar exactamente al sonido de los 80 o 90. Una vez más Überlin es un buen ejemplo de cómo se puede sonar a los R.E.M. de siempre pero con un punto más actual. Luego otra cuestión es cómo suena la voz de Michael, que ha optado por volver a producirla.

Entiendo que esto es un disco de estudio y que es lógico corregir imperfecciones y que lo raro en todo caso es la opción escogida para Accelerate, pero los resultados aquí son desiguales. En algunos casos como Überlin o Oh My Heart la voz de Michael suena cálida y natural, en otros la producción se utiliza como un recurso más, bien añadiendo un efecto eco en Every Day is Yours to Win o distorsionándola en Blue, pero en otras la intención parece la de rejuvenecer la voz de Stipe de forma artificial, y el efecto es un tanto extraño en canciones como Mine Smell Like Honey o That Someone is You, donde llega a sonar como si se hubiese acelerado. Quizás la intención es reducir la agresividad de Accelerate y dulcificar la voz en los temas de corte más pop (después de todo esto no sucede en All the Best) pero el efecto no deja de resultar extraño.

En cuanto a lo lírico, Michael sigue especialmente flojo y me temo que aquí no hay solución. Abudan los temas donde la característica principal es la intrascendencia, y aquellos en los que se pone más serio o profundo abusa demasiado de ideas ya utilizadas. Cabría pensar en la idea de autohomenaje o autorreferencia, pero no lo tengo tan claro. Ya había algo de eso en Accelerate y creo que es simplemente una cuestión de repetición. Todo esto no es ninguna novedad, y no es que Michael esté necesariamente peor que en los álbumes más recientes del grupo, pero conviene no olvidarlo antes de situar este disco junto a los grandes clásicos del grupo. En este aspecto, Collapse Into Now está muy lejos de aquellos.
A pesar de todo, Michael se redime en la recta final del disco, con canciones como Marlon Brando o Blue, que por cierto es la primera canción de la que no se publican las letras en la era post-Berry. Y se recupera un poco la temática de Up, con personajes situados en encrucijadas y momentos de cambio, aunque subyace sobre todo la idea de "ahora". Es curioso que se esté hablando tanto del pasado de R.E.M. y, a la vez, del futuro (o no futuro) del grupo con un disco que tiene la palabra Now en letras bien grandes en la portada y que se repite en varias de las canciones del mismo. La idea de presente es esencial en el disco, o quizás la del choque del pasado con el momento actual. Por supuesto nunca se debe confundir autor con narrador y en principio no deberíamos buscar dobles lecturas en las letras de Michael y creer que habla de él y de R.E.M. Solo que luego escuchas All the Best y es dificil no captar posibles mensajes sobre el momento actual de la banda. Así que es un buen momento para pasar al análisis canción a canción, y desentrañar qué es lo que hay aquí. Y ahora. Leer más