Collapse into Now en segundo plano

"Don't forget that change will save you"

Con cada nuevo disco de R.E.M., se pone en marcha una maquinaria de recorrido cada vez más corto. En R.E.M. Nation si no me falla la memoria es el quinto disco a cuyo alumbramiento asistimos. Muchos medios ya lo han comentado, la mayoría con la urgencia del ahora, la mayoría bajo el prisma de 'disco Feliz'
. Ark ya ha pasado el disco bajo su lupa haciéndome un favor ya que a mi me interesa más abordarlo desde otros flancos.

Collapse into Now representa un compedio de lo que es R.E.M. en los últimos tiempos, una banda que sigue teniendo buenas ideas para hacer canciones y que ha tratado de huir de su pasado intentando sonar distintos pero que finalmente se ha quedado en un disco de 'actualización' o 'modernización' más que en un cambio radical. Mucho se está hablando del mal llamado 'sonido R.E.M.' en lugar del sonido de 'épocas' por los que ha pasado la banda. Un esteril debate que esconde la verdadera pregunta ¿a qué suena Collapse into Now?

Visto que ni los periodistas preguntan ni los músicos responden es algo que cada uno tendrá que responder con argumentos de su cosecha. Para mí, recupera matices de lo que yo llamo "época de mandolinas" pero suena mucho más cerca de Accelerate con quien tiene muchos más puntos en común por tener a Jacknife Lee a los mandos de la mesa de mezclas. Vista la buena prensa de la que gozan esas supuestas influencias, CIN ha sido calificado casi por unanimidad como un 4 estrellas. Tras muchas escuchas, yo aún no he decidido el número de estrellas que darle sino si suena natural y si me estoy creyendo el discurso de Michael Stipe.

Cada disco de R.E.M. ha contado con los favores de una languideciente industria a la que pocos les dan ya los dividendos de antaño. Aquellos que le dieron una jubilación dorada, "son viejos porque hacen cosas de viejos" como diría Crepus. R.E.M. se resisten a caer en la medianía poniéndose cada vez más capas de maquillaje y desnaturalizando su evolución musical natural. Y es que, de la misma forma que se resalta la ingenuidad de los grupos noveles, me hubiera gustado escuchar a R.E.M. contando historias propias de su tiempo
o inquietudes propias de su veteranía en lugar del puñado de trivialidades con las que han presentado CIN.

En lo que respecta al disco, Collapse Into Now es un trabajo que contiene canciones que hubieran significado auténticos hits si las hubieran tocado los R.E.M. de los 90, con la voz y la producción de entonces. Stipe afirmaba durante la promoción que el disco estaba calculado al milímetro y que, a diferencia de discos más densos y largos como Up, esta vez habían condensado todo lo importante en menos metraje. Puede ser, pero no me negaréis que en los discos tan inmediatos se pierden muchos matices que luego gusta encontrar a lo largo del tiempo a medida que aumentan las escuchas. Por poner un ejemplo, a día de hoy Accelerate no me ha dicho nada nuevo desde que salió; puede que en su día fuera un golpe de efecto para quitarse las telarañas de Around the Sun pero ¿puede permitirse R.E.M. volver a repetir con ese atracón inicial y no dejar nada para después?

A diferencia de otros discos, la forma de trabajar no ha estado secuenciada por temas. Mike Mills ha dicho que todos los temas se han manoseado en todos los estudios en los que han estado y que el sonido final se decidió en Berlín donde Michael terminó la letra de un par de canciones lo que le da a CIN un aspecto más homogéneo y compacto. Sin embargo este aspecto en mi opinión lo está más en términos de producción que de estilo. Me explico, por lo general me gustan las canciones que consiguen aunar música y letra de manera que ambas vayan de la mano en la dirección en la que el cantante quiera desarrollar un tema. Por ejemplo hubiera sido imposible meter la letra de Shinny Happy People en Drive o la de Why Not Smile en Horse to Water. En algunas canciones de CIN no me pega lo que se cuenta en algunos temas con la música que le han puesto. Überlin o It Happened Today por ejemplo.

Quitando este detalle, hay que reconocer que lo que dice Michael es cierto, las canciones se ajustan perfectamente al disco, pensado para rememorar algunos de los mejores momentos de la carrera de R.E.M. (autohomenaje he leído por ahí) pero sin llegar a superarlos. Discovered debe ser el inicio más esperanzador desde The Lifting, All the Best parece un hijo bastardo de Monster, Überlin empapela la capital germana de lo que en su día fueron Los Angeles de Electrolite. Oh My Heart arregla el peligroso camino que Michael inició con los 'I Love You' de Leaving New York aunque sigue cayendo en el error de pensar que para empatizar hace falta repetir hasta la saciedad una frase; algo que Be Mine debería haberles enseñado. En It Happened Today firma una de sus peores letras donde, como ya hacía en The Worst Joke Ever le da una gran trascendencia a ciertas partes pero no cuenta absolutamente nada. ¿qué es eso tan terrible que sucedió? ¿cual fue esa broma tan macabra?. Mójese un poco señor Stipe, que tiene trayectoria suficiente para decir lo que quiera. Mine Smells Like Honey es un single redondo para las nuevas generaciones: ambiguo, infantil y tan intrascendente como Pop Song 89 o Stand. Walk is Back es una composición de Mike durante las sesiones en Nueva Orleans que parece un tema sin remachar, como un Strange Currencies con una marcha menos. Alligator Aviator Autopilot Antimatter es una evolución natural de Accelerate, concretamente de Horse to Water y Weatherman. En Me, Marlon Barando, Marlon Brando And I se encuentran los versos más ambiciosos de Stipe y probablemente sea la canción con más recorrido del disco aunque no acaba de convencerme la mezcla de música y voz que le han puesto. Y por último Blue, tan atípica como su creación, grabada en una sola toma con el grupo en Berlin y Patti Smith en Nashville. Una obra de ingeniería resultado de trozos pegados de cosas sueltas donde la labor de Jacknife Lee está más presente que nunca ya que fue él quien la rescató de quedar fuera del disco. Según Mike, ni siquiera era una canción sino un recitario improvisado de Michael. Tiene gracia que un puñado de frases sin sentido superen a la mayoría de letras del disco y que sea aquí la única vez en todo CIN en que Michael me transmite una emoción con esos fanfarrones "ha ha".

Aunque es evidente que el perro de tres patas cojea por la pata calva, la maquinaria sigue estando muy bien engrasada. El papel de Scott, Peaches, Patti Smith y Lenny Kaye mueven el motor con precisión alemana. Quizás la opacidad de Eddie Vedder sea la que haya suscitado más habladurías entre aquellos incondicionales de Pearl Jam que esperaban una mayor presencia sin saber que fue decisión del propio Vedder no destacar, algo que el grupo aceptó, escondiendo su voz grave por detrás de la de Joel Gibb. 

En resumidas cuentas, CIN se parece a la casa donde vivo actualmente. Tiene bastantes años pero su fontanería es impecable. Se nota que está recién pintada pero los acabados y los remaches están gastados y un poco torcidos por lo que para venderla hay que asumir ciertas limitaciones.