20 de Mayo, 2012


The ultimate Music Guide (1984-1989)

Como prometí en el artículo anterior, voy a iniciar una pequeña serie sobre las entrevistas clásicas, recopiladas del número especial de R.E.M. publicado en la serie The Ultimate Music Guide. Si alguien está interesado en conseguirla, en los comentarios Ark puso una dirección para comparla online.

En esta primera parte contiene las cuatro primeras entrevistas, hasta llegar a Green. A pesar de que las he resumido ha quedado un poco Jotdown así que tomáoslo con calma.

La primera entrevista que aparece es la del número de Abril de 1984 de NME, justo después de sacar Reckoning y la firma Barney Hoskyns. Mientras Mike está viendo un capitulo del Equipo A en la tele, Peter asegura que 'son una banda de directos' y que el hacer discos es algo accesorio que va unido al estilo de vida de estar siempre de gira mientras se queja de las entrevistas que suelen hacer los periódicos generales de provincias con preguntas banales a las que a todos aburren. Tras hablar un poco del título del album, coincidencia con The Grateful Dead y File Under Water aparte, Michael confiesa que saca sus letras de conversaciones cotidianas y tanto él como Peter se meten con la excesiva mitología que parece rodear al rock'n'roll, algo que ellos descartan utilizando temas muy cercanos a la gente que los rodea como en West of the Fields o Don't Go Back to Rockville. Quizás lo más interesante sea una parte en la que todos coinciden en que su papel en la banda está condicionado por cómo tocan el resto de sus compañeros. Michael dice que si la banda no tuviera ese sonido, él cantaría de manera distinta mientras que Mike admite que toca el bajo de una manera tan melódica debido a la forma de tocar Peter la guitarra. Chorradas varias: Michael dice que si no tuviera una banda sería monje o criaría monos. Debe ser el gérmen de Disturbance at Heron House.


Allan Jones de Melody Maker se desplazó un caluroso día de mayo de 1985 a Athens para entrevistar por separado a los miembros de R.E.M. con motivo del lanzamiento de Fables of the Recontruction. El primero en hablar fue Peter,  que no contó absolutamente nada del disco. Por contra, se limitó a recordar sus primeros pinitos en directo en bares de mala muerte, con anécdotas muy divertidas como haber tocado sudando a chorros debido a una lumbre de pollos que había justo frente al escenario o una actuación en un bar gay que hizo unos carteles anunciando el concierto donde se leía "Venid a ver a estos jovencitos tocar, son muy guapos" con sus caras impresas lo que originó que el tugurio se llenase de sobones que acabaron acosándolos en el backstage para hacerse con sus números de teléfono. La verdad es que Buck habla muy ufano de 'los buenos tiempos' y pone el énfasis en distinguir que había que seleccionar muy bien en qué sitios tocar, sobre todo en Charlotte o Augusta donde los lugareños podían acabarar dándote una paliza en el parking (comenta alguna pelea con el público que hubiera estado bien presenciar). Y digo lo de ufano porque estoy seguro de que de no haber avanzado musicalmente y haberse quedado estancado en este circuito, se hubiera muerto de asco. En la parte con Michael sí que se habla del disco. Stipe cuenta que le grabaron una cinta con canciones apalaches de Tennesee, un tío grabando solo su voz y sus instrumentos rústicos contando cuentos y leyendas y que le impactó mucho y quiso hacer un disco que transmitiera lo mismo pero con un 'tornado de Rickembakers'. Bill por su parte, cuenta desde la cafetería del Hotel Georgia el largo proceso hasta encontrar un productor para el disco hasta acabar con Joe Boyd, apuesta personal de Peter (en otra entrevista años después parece ser que Elvis Costello estuvo muy cerca de haber producido el disco de no haber sido por las malas relaciones que su manager, Jake Riviera, tenía con IRS). A continuación Allan Jones se deshace en elogios hacia el disco y su producción y aborda el tema de la pronunciación de Michael. Todos están de acuerdo en lo mismo, R.E.M. no es una banda que busque significados profundos pero tampoco quiere darle a su público todo hecho; quieren que cada uno se imagine cosas distintas escuchando una canción aunque no la entienda completamente, por eso no ponen las letras en sus discos. La entrevista acaba habando del Little America Tour donde a pesar de haber tocado para The Police y en pequeños estadios para 5000 personas, donde más cómodos se encuentran es en bares y en las distancias cortas. Tiene gracia leer a Peter echar pestes de los grandes recintos atestados de público con gente paseando con niños pequeños, sin hacer caso al grupo o demasiado lejos para ver lo que hacen, sabiendo que ésto mismo sería la tónica general del grupo apenas 5 años después.


Algunas rutinas ya comenzaron a cambiar a partir de entonces. Mat Smith se encargó de entrevistarles para el número de Septiembre de 1987 de Melody Maker aprovechando la publicación de Document y enlazando con el Pagentry Tour. De nuevo el periodista se desplazó a Athens donde el grupo le recibió en casa de Michael. Allí le advirtieron que no dijera que había estado, debido al aumento de chiflados que aparecían buscando la iluminación de manos de Michael 'el gurú'. El precio de la fama. Por primera vez aparece contenido político anti-americano en una entrevista por razones obvias (Exhuming McCarthy, Welcome to the Occupation) y Peter explica este giro en sus canciones de una forma bastante interesante "Cada nuevo proceso de grabación es una reacción contra el último disco que hemos grabado. Estamos contentos con LRP pero no quisimos volver a grabar el mismo disco de nuevo; hemos hecho el mejor trabajo posible de acuedo al estilo y canciones que hemos escrito". Y digo que es interesante porque a menudo no se ve este cambio de paradigma entre LRP y Document cuando en realidad hay más diferencias de las que parece entre ambos discos. Peter recuerda que en Document hay canciones sin coros y sin la típica estructura verso-puente-estribillo. Además se decubre como un ateo convencido y huye del fervor americano por la religión y el dinero, poniendo como ejemplo que ahora que es famoso le dejan entrar en un restaurante aunque lleve una camiseta apestosa. Le preocupa que se ponga en el punto de mira a quien no comparta las mismas ideas que Reagan. El día acaba en el 40Watt Club donde Michael ha ido a ver a Cowface, el grupo de su hermana, lo que sirve de escusa para recordar sus colaboraciones con The Golden Palominos y Hugo Largo. Michael es alguien complicado de entrevistar, no da información interesante sino se limita a quitarse importancia y a tratar de justificar formas de actuar que tuvo en el pasado (magnificadas por su status quo). En esta época, la fiebre de bandas de Athens ya se había disipado y R.E.M. eran los triunfadores indiscutibles. La fama había cambiado la forma en que les trataban sus paisanos, esperando 10 horas solo para hablar con ellos o pidiéndole las gafas a Mike Mills para probárselas en algo así como un acto de preocupante fetichismo  "podríamos haberlas subastado y habríamos sacado una pasta" bromea Stipe. Al día siguiente es el rodaje del video de Finest Worksong y hay bastante ajetreo en las oficinas de R.E.M.. Michael cuenta un sueño que tuvo la noche anterior en la que un asesino a sueldo había sido contratado para matarlo. Peter se mostraba orgulloso de tener todo el control sobre el embalaje y el contenido de los libretos de los discos "algo que pierdes en discográficas grandes". No sería la única cosa de las que dijo que provoca una mueca divertida sabiendo cómo se desarrollarían las cosas en el futuro "una banda debería sacar al menos 10 discos antes de separarse aunque lo más preocupante sería quedarse sin ganas de seguir, algo que yo me pregunto cuando terminamos de grabar un disco".


Green supuso un aumento considerable de la atención que los medios le prestaron a R.E.M. (algo no siempre recíproco). Steve Sutherland les realizó una mega-entrevista de 12 páginas para Melody Maker que se publicó entre los números de Octubre y Noviembre de 1988, nada más editarse su primer disco para Warner. Sipe le recibe en The Girt hablando de política y del apoyo de R.E.M. a Dukakis. Más tarde se reúnen con Peter y Barrie (su primera mujer) en el 40 Watt Club pero ni uno ni otro enseñan sus cartas ni responden con precisión acerca del título del disco y su temática. Puede ser esto, lo otro o todo lo contrario. Tras tocar todos los palos posibles (remover conciencias, educar a la gente, tener libertad creativa...) el entrevistador decide pasar directamente a preguntar por temas en concreto. El padre de Stipe fue piloto en Vietnam, no habla mucho de ello pero se despierta a veces gritando por la noche, Orange Crush podría ser algo así como sus pecados que vuelven a visitarlo. Aparece el tema de las canciones tontipop, centrándose en Stand y Pop Song 89, algo relativamente nuevo dentro del cancionero de R.E.M. y que rompe bastante con Document. Se resalta el parecido de Pop Song con Hello, I Love You de The Doors, no solo en la letra sino en el tratamiendo 'machista' de la misma, algo que R,E,M, orientó de forma totalmente contraria en el video de la canción al enfoque de Jim Morrison. La entrevista no es lo que se dice realmente interesante, llena de preguntas anodinas (¿preferirías vivir en otra época? ¿tienes la sensación de que cuando cuentas algunas cosas muchas veces luego no sabes si son verdad o mentira? ¿buscas la inmortalidad? ¿vas a publicar tus memorias? ¿tienes ganas de tener hijos? ¿crees que la gente te considera pretencioso por ser artista?, ) unidas a varios errores del entrevistador que se equivoca al preguntar por partes de la letra de las canciones. Stipe confiesa que en un principio se le planteó a Scott Litt hacer de Green un disco acústico aunque finalmente no se llegó a hacer del todo. Stipe se despide haciendo de pitoniso "No me veo haciendo rock'n'roll a los 40 años" y a la pregunta "cual va a ser tu próximo estilo de peinado?" responde "calvo". Peter toma el relevo y como imaginareis, tras 8 vodkas, está en su salsa, echa pestes de Bush y de Reagan a pesar de que éste último le bajó los impuestos del 44 al 28% "ni te imaginas los pocos impuestos que pago, vaya mierda de país". Por la cantidad de tacos transcritos la cosa parece estar calentita "tranquilo, no suelen echarme hasta después de la 12ª copa". Peter se muestra como un auténtico crápula "no como en mi casa", "estoy todo el día fuera", "me paso el dia bebiendo en casa de Bill y Mike", "llevo encima una navaja mejicana desde los 13 años" y lo mejor "por todo esto mi mujer me quiere y se casó conmigo". Ya en harina, Peter reconoce que nunca antes de Green había usado un pedal wah -wah. Sale el tema de Michael, la verdad debe ser algo fastidioso que te pregunten qué opina Michael de X siempre, más aún si el entrevistador lo ha tenido antes delante y no se lo ha preguntado. Peter reconoce que no entiende todo lo que canta Michael y que algunos versos le chirrían como el "Let my machine talk to me" de WLP. Tampoco tiene ni idea de qué van Laughing o Harborcoat aunque no le dice nada a Michael porque él podría contestarle "Y tú por qué no usas otro acorde". "Estoy seguro que hay algunos temas que hablan de mí". Diferencias "Michael no se deja influenciar por nadie pero yo estoy contínuamente escuchando cosas nuevas, esta semana estuve en un concierto de Public Enemy" y luego añade a la lista Sonic Youth, Suicide, Savage Republic, Hot chocolate, The Young Gods, todo lo que ha producido Ric Ocasek e incluso u2. El final de la entrevista es chanante "Odio a Silvester Stallone, es un jodido imbecil soplapollas, deberían dispararle, Chuck Norris debería" "Haced películas porno y dejáos de tantas guerras". A la pregunta "¿llegamos en los 60 al cénit de la civilización y a partir de ahí cuesta abajo?" responde "No, esa época fue la culpable de toda la mierda hippy, niños ricos que se creían idealistas y a los que les fue bien porque el país atravesaba por un periodo de prosperidad. Yo vengo de una familia de clase media y nunca me tomé una semana libre para escaparme a tomar LSD y bailar alrededor de una hoguera. De las 400 veces que tomé ácido en el pasado, a la mañana siguiente siempre tuve que ir a trabajar. Los 60 fueron una mierda, los hippis vendieron la revolución como quien vende una sopa, odio los 60, odio a toda esa gente, son basura. La clase media no hizo nada, solo hicieron un gran tabajo de protestas los de las clases bajas con Martin Luther King".