Document Deluxe Edition

Últimamente parece que los lanzamientos de todo lo referente a R.E.M. estén destinados a pasar desapercibidos. Al disco en solitario de Peter Buck, condenado al ostracismo con una tirada de solo 2000 copias en vinilo, le sigue el lanzamiento de la edición de 25 aniversario de Document, casi sin avisar y con tan solo mes y medio entre el escueto comunicado en REMHq y su salida a la venta, hace tres semanas. Una edición que hace la quinta de la serie de 25 aniversario que, cosas de la vida, llega cuando la primera de todas, la de Murmur, está a punto de cumplir la treintena. Hay quien apuesta en el foro que este teatrillo parará cuando lleguemos a Automatic for the People o como mucho a New Adventures in Hi-Fi, último disco de la banda con su formación original. Ya veremos.

Antes de que eso ocurra, nos encontramos con Document, un disco del que no hemos hablado aún en el blog, algo que esperamos que no se demore mucho. A diferencia de otras ediciones especiales anteriores, no es la primera vez que se remasteriza el quinto disco de R.E.M.. Si obviamos la serie "The I.R.S. Years Vintage" de principios de los 90, pocos saben que en 1999, Bob Ludwig ya remasterizó Document - quien tenga la suficiente memoria, recordará haber visto en los estantes de las tiendas de discos el, cutreríos aparte, finísimo package en caja de cartón en el que venía presentado. Lo cual nos lleva a un dato interesante que se dejan en el tintero muchas webs que copietean promos y luego se olvidan de comentar los discos que anuncian: que Document fue el primer disco con Scott Litt tras la mesa de mezclas, quizás
el productor mejor valorado por el gran público, ya que fue testigo de los mayores éxitos comerciales de la banda. Y como para algunos, meter mano donde Scott Litt había trabajado puede que parezca un sacrilegio, lo cierto es que las diferencias de producción entre ambas obras se han reducido a la mínima expresión, a diferencia de otras ediciones de 25 aniversario donde los cambios eran más evidentes. El sonido se ha limpiado sí, y la nueva mezcla ha eliminado algunos reverbs para sacar a la superficie algunos efectos que antes no eran tan evidentes, pero como digo, pecata minuta en comparación con sus hermanas mayores.

Donde sí que se nota la mejora de la producción es en el disco extra, que recordemos que recogía el concierto que dieron en Utrech el 14 de Septiembre de 1987. El sonido del directo es dificilmente mejorable y un claro ejemplo de la electricidad que corría por el escenario en aquel periodo (nada que envidiar a Monster o Accelerate). Acostumbrado a los bootlegs de la época donde el volumen entra como un tiro por un solo canal, se agradece inmensamente poder escuchar por separado a los instrumentos de la voz y del público y, que coño, si hasta se distingue la armónica de Just a Touch y los coros de Bill en It's the End of the World que están casi al mismo volumen que Michael.

A pesar de que se contaba con buen material previo, ya que el concierto fue grabado para la radio holandesa, la mejora es más que apreciable. Además, las características acústicas del recinto, el Muziekcentrum Vredenburg, ayudaron lo suyo ya que sus reducidas dimensiones permitieron capturar mejor el sonido, (tenía capacidad para 5000 espectadores, algo bastante atípico para los R.E.M. de aquella época acostumbrados a mucha más algarabía). Por atípico lo fue hasta el emplazamiento; un concierto en el viejo continente dentro de una gira eminentemente yankee (4 conciertos europeos frente a 44 americanos).

Si tenemos que poner un 'pero' al directo, (uno gordo además), es cómo lo han editado. Podemos admitir que quiten Harpers, Strange, Superman y Funtime porque son versiones y haya ahorrar en minutaje y rolaties, pero lo que han hecho en la última canción es cargarse la esencia misma del concierto. Ese final, que fue incluído como "Time After Time, Etc..." en la cara B del single de Finest Worksong y que apareció también
en el recopilatorio "The Singles Collected" no era más que un empalme de los últimos tres temas del concierto en acústico: "Time After Time", "Red Rain" (que sólo es un esbozo de dos frases) y "So Central Rain". Quizás sea uno de los pocos momentos en los directos del grupo en los que el ambiente se puede cortar con un cuchillo; un público totalmente contenido en silencio que explota cuando Peter comienza los acordes del último tema. En esta ocasión se han cargado por motivos desconocidos Time After Time y el empalme de Red Rain, dejando a un So Central Rain aislado al final del disco, que queda como un pegote tras el final eléctrico de Live and How to Live it. Pero bueno, es su edición 25 aniversario y se la follan como quieren.

El año que viene veremos si tenemos edición especial de Green. Y si no hay ganas de trabajar mucho, seguramente tendremos la enésima edición del concierto de Orlando-Miami de regalo.