30 de Octubre, 2012


Este podría ser el inicio de una gran amistad

Era la primavera del 95, justo después de la muerte de mi marido, cuando sonó el teléfono y ahí estaba Michael Stipe - al que no conocía - preguntándome si podía ayudar en cualquier cosa. Normalmente no hablo con desconocidos por teléfono pero fue tan, tan amable y comprensivo en un momento tan difícil de mi vida... Y su música me era familiar.

Durante los 80, no había prestado mucha atención al rock'n'roll, pero había escuchado The One I Love por la radio y me había calado hondo, sin saber siquiera de qué iba la canción. Mi marido y yo estuvimos trabajando con Scott Litt cuando Scott me escuchó tararear ese tema y me dijo "Estás cantando a R.E.M., ¡yo produje eso!"

Cuando R.E.M. vinieron a Michigan, poco después de la llamada de teléfono, fui a verles tocar. Querían hacer una versión de mi canción Dancing Barefoot y me pidieron que cantara con ellos sobre el escenario. Por aquella época, yo hacía mucho tiempo que no había actuado en un gran escenario pero sentí que estaba entre amigos. Con Michael en particular, sentía como si lo conociera de siempre.

Es una persona muy cálida, inteligente, graciosa y preocupado por los demás. Como un hermano. Fue muy amable con mis hijos. Nos hicimos amigos al momento. ¡Podíamos estar juntos todo el día!

Lo que creo que es único de R.E.M., es el hecho de que mantienen el arte en su arte pop. Han hecho algunas canciones pop que son obras maestras, pero a un nivel superior. Michael es un letrista muy sofisticado, pero capaz de darle un toque que cale en el gran público, lo cual es algo muy, muy, muy difícil de hacer. La primera vez que fui a un concierto de R.E.M., estaba en la parte derecha del público y fue muy bonito ver a la gente tan extasiada, disfrutando y cantando todos juntos Man on the Moon.

Michael es un gran escritor de canciones. No lo digo tan a la ligera, o porque sea mi amigo. Puede escribir una canción que destile muchas ideas, como Saturn Return o E-Bow the Letter donde también canto yo. Puede rezumar ese estilo Dylaniano y entregar joyas del calibre d It's the End of the World as We Know it (And I Feel Fine). O por otro lado, puede escribir algo realmente escueto como Losing My Religion o Everybody Hurts. No es fácil escribir esas canciones. Recuerdo a Bob Dylan decirle a Smokey Robinson
que era el poeta más grande de America porque podía destilar aquellas ideas.

Michael tiene una clase de voz muy especial. Rezuma confort. Pero es también muy sensual y muy graciosa, con aspecto de chico malo. Últimamente R.E.M. están dando un giro a algo bastante más espiritual en un momento en el que nuestras vidas se están marchitando, en la forma en que nosotros como seres humanos nos vemos reducidos a los bienes materiales, la posición social y el aspecto físico. Hay misterio en la música de R.E.M., como en todo lo bueno del rock'n'roll. Algo que te lleva por sitios que no puedes comprender. Algo que penetra en tu mente y en tus sentimientos.

Últimamente Michael es también todo un misterio, no puedo fingir que lo sé todo sobre él. Cuando estamos juntos, es todo muy sencillo y natural. Podríamos simplemente sentarnos y ver la televisión o comer spaguetti o buscar monos de trabajo vaqueros. Aprecio su amistad tanto como aprecio la música de R.E.M.


Patti Smith hablando con Toby Manning en 2001

El mismo año que Patti conoció a Michael, volvió a salir de gira tras 15 años alejada de los escenarios. El viaje tuvo durante un par de semanas un invitado muy especial: el propio Michael Stipe que hizo de fotógrafo oficioso. Esta semana, Sexto Piso edita "
En la carretera con Patti Smith" con fotos y textos de aquella gira de hace 17 años.